La melancolía…es un licor tan caro

 

Fue escuchar esta canción …y saber que tenía que escribir estas letras.

 

A veces, hay canciones que son como tu propia vida.

 

“A los quince supe toda la verdad,

que yo nací para volar.

A los dieciocho éramos extraños, 

dos pibes locos de par en par.

Luego fue la fiebre de los veinte años,

romper con todo,

me balanceaba sobre los tejados”

 

A mis 15 años yo también soñaba con volar,  eran historias  imaginarias de chica mayor, mis primeros ligues, tomaba mostos y licor “málaga virgen”.

Los parques y  el río me vieron ligar y allí quedaron  amigos que no volverán.

Enfundada en unos levis vaqueros, camiseta y bambas, camino al instituto, recuerdo al profesor de química, unos 15 años mayor que yo y al que miraba encandiladamente. Espiábamos los besos furtivos de las primeras parejas en los recreos, y las notas de amor pasaban de mano en mano junto a los problemas de mates.

 

A los 18 ya era una mujercita, serena y con la cabeza bien puesta.

 

Hice caso al que más me insistió del grupo de amigos, pero mis alas pedían volar; fuiste el primero, el que nunca se olvida, el amor que me despertó a la vida. Un niño grande al que aun extraño.

 

“Nunca fui la duce niña de tus ojos,

ni la mejor barca del mar,

nunca de nadie, dueña de todo,

de lo imposible de lo irreal.

La melancolía es un licor bien caro,

no te has dado cuenta ya te ha emborrachado.”

 

A los 20 años, buscaba algo especial, lo que nunca llegaba,  siempre había algo  que mejorar. Tal vez el chico ideal?. Era una soñadora. A veces,  nos dejábamos de hablar sin saber porqué.

Aprendí de la vida, de los chicos, y recuerdo mis primeros viajes al mar.

¡El sur estaba tan lejos! y al norte  siempre había que regresar. Las largas tardes en las playas quedaban atrás con el verano, de vuelta al tren, a la ciudad, sin responsabilidad, sin razón que dar.

Esos días  ya no volverán pero tampoco desaparecerán,  porque estarán dentro de mí.

 

Extraño las noches largas de conversación con mis compañeras de estudios, los cafés para desvelarnos y aprobar aquel examen de historia. Las salidas de los sábados por la tarde, arreglarnos, pintarnos mientras daban “Aplauso” y las horas en las discotecas esperando a “aquel” que se fijara en ti. Casi nunca ocurría, a veces era otro el que te lo pedía, y ni siquiera solía darle una oportunidad.

 

“Se van las ultima luces y acaba la función,

se van y tu estas ausente,

se van por siempre pero a pesar de todo sigo aquí,

siento que te extraño…”

 

Extraño la  risa de aquel que un día me venía a buscar cada tarde carpeta en mano a la salida de la uni , a por los apuntes como  disculpa y  me daba un beso furtivo de despedida (quién me lo iba a decir,  ahora que las carpeteras están tan de moda).Como os entiendo a muchas, que lo estáis viviendo en  vuestras vidas.

Llegaron los chupitos de ron, el fin de carrera,  los años de búsqueda de trabajo, amigos perdidos al cambiar de ciudad, y una nueva vida por renacer.

La planificación, el futuro, el trabajo, el mundo de la informática  me atrapó. Cambiamos papeles por Pc. Los libros contables y el mayor dieron paso a la contabilidad por ordenador y después los certificados digitales y los archivos tomaron protagonismo. Y el tocadiscos dio paso al dvd.

 

Ser independiente fue mi premisa y seguir guardando en el fondo de cada cajón algo para recordar fue algo instintivo o  simplemente una posibilidad de reinventarme cada día.

 

“La melancolía es un licor bien caro,

no te has dado cuenta ya te ha emborrachado,

se van las ultimas luces y acaba la función, 

se van y tu estas ausente,

se van por siempre pero a pesar de todo sigo aquí,

siento que te extraño…”

 

Hace tiempo que me he emborrachado de una sensación o licor suave, que  me atrapa y me hace diferente. Lo llevo dentro de mí. Y es que sabes que esa tristeza (melancolía?) te gusta y  te enamora.  Es una sensación extraña, porque es señal de haberlo vivido, y de que no te ha devorado, sino que sólo quieres contarlo, rememorarlo, darle valor y sentirte bien con lo que viviste. Y al mismo tiempo continuar tu camino llena de vivencias personales, que te ayudarán a seguir.

 

Porque a pesar  de todo sigo aquí. Y no alcanzó a entender porqué significan tanto para mí las letras de esas canciones, es un sentimiento: algo que te toca, te identificas, te emociona, a veces incluso te hace temblar…Eva Amaral, parece que siente algo parecido cuando canta esta canción. Dice que le duele, que se emociona de tal manera…que no suele querer cantarla, no maneja sus emociones con esta canción.

 

“La melancolía es un licor bien caro,

no te has dado cuenta ya te ha emborrachado.

Se van las ultimas luces y acaba la función,

se van y tu estas ausente.”

 

Ausente…Ausente…Tal vez este sea un matiz diferente de la palabra melancolía, jeje

-Mireia-

 

2.370 comentarios to “La melancolía…es un licor tan caro”

  1. unaex Says:

    Bueno chicas me despido por hoy, un placer como siempre. Ahora me voy a hacer algo de cenita y a tumbarme al sofá, besines y pasarlo bien. Ta mañana.

  2. ♪ ♫ asher2 ♪ ♫ Says:

    gorrufa Dice:
    8 diciembre, 2011 en 20:12

    tas ssegura? desde cuando forma parte de tu arbol de navidad?a paartir de
    ahora,me fijare en las figuras qe se venden y en todos los arboles que vea,en mi vida he visto uno en un arbol¡¡¡
    ———————————
    ..yo no sé cuanto tiempo lleva conmigo…xq tos los años no pongo los mismos adornos….(no cogen)
    …pero un dia mi hija le descubrió ….y ya tenemos tema…..jeje!😛

  3. INMAZGZ Says:

    HASTA LUEGO VINCEN GUAPO MUAKKK

  4. okupasdelbdm Says:

    Tenéis un post nuevo.
    Como os dije, estaría este puente desconectada de ese mundillo pero entraria a poner entrada.
    Espero que estéis teniendo un buen puente!!Bss!!


Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: